Ya disponible el cuento infantil La Oruga Valentín

20 enero 2026 | Intress

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Intress presenta Valentín, un cuento infantil sensible y esperanzador que invita a reflexionar sobre la inclusión y el valor de encontrar el propio lugar en el mundo. Valentín es una pequeña oruga que nace con una discapacidad intelectual que le dificulta seguir el ritmo de los demás habitantes del bosque. Esta situación lo llena de tristeza y dudas, hasta que, con el apoyo incondicional de su familia, inicia la búsqueda de un espacio donde pueda orientarse, formarse y desarrollar su función como polinizador.

El cuento ha sido escrito por el Centro Especial de Trabajo (CET) de Intress en Cataluña, un recurso que promueve la inclusión laboral de personas con discapacidad ofreciéndoles un entorno de trabajo adaptado y acompañamiento profesional. Las autoras del cuento son M. José Garcia Fuentes, Áurea Boronat Muñoz y Valentino Amarilla, con el apoyo profesional de Consuelo Nieto, trabajadora del CET, quien ha acompañado el proceso creativo y formativo.

El cuento aborda de manera cercana y accesible cómo una persona con discapacidad intelectual puede encontrar su lugar en el mundo laboral cuando existe acompañamiento profesional, formación y comprensión. La historia pone en valor la inclusión, la diversidad y la amistad, mostrando que cada persona tiene algo único que ofrecer a la comunidad.

Valentín invita a reflexionar sobre la inclusión laboral de las personas con discapacidad intelectual y transmite un mensaje claro: con apoyo y oportunidades reales, todas las personas pueden crecer, aportar y sentirse parte de la comunidad.

Si queréis adquirir ejemplares del cuento, podéis hacerlo a través de:  https://intress.org/es/libros/la-oruga-valentin/

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Una historia de ACOFAM: el camino de Lorena

Cada persona a la que acompaña Intress tiene una historia única. Este año hemos compartido cuarenta de ellas en el libro Personas, diferencias y oportunidades, pero hay muchas más que también merecen ser contadas. La de Lorena es una de ellas. Es la historia de una joven acompañada por el servicio ACOFAM de Palma que nos recuerda que detrás de cada proceso hay esfuerzo, vínculos, confianza y profesionales que caminan al lado de las personas para que puedan construir su propio futuro. Camino de crecimiento: la voz de Lorena Lorena recuerda con cariño la relación que ha construido con distintas profesionales a lo largo de los años, especialmente con Toñi, con quien ha compartido momentos muy importantes. Su presencia constante la ha ayudado a crecer y a sentirse más segura durante su proceso personal. Ha sido un acompañamiento clave para esta joven atendida por Intress en Mallorca.  Uno de los acontecimientos que más la ha marcado fue la pérdida de su abuelo de acogida en 2021, poco después de la pandemia. Aquel momento fue doloroso y, al mismo tiempo, revelador, ya que reforzó en ella la importancia de los vínculos y del apoyo familiar en las situaciones difíciles. Lorena es una joven que ha trabajado mucho en sí misma, con una gran capacidad para comprender todo lo que sucede a su alrededor, pero también muy exigente consigo misma a la hora de construirse como persona y aprender a responder a todo lo que va surgiendo en su camino. A pesar de las dificultades, Lorena guarda un recuerdo positivo de la pandemia, ya que le permitió disfrutar de más tiempo junto a su familia de acogida. Las comidas compartidas y los momentos de convivencia se convirtieron en recuerdos muy valiosos que conserva con especial cariño. También destaca el papel fundamental de su madre de acogida, con quien, pese a las dificultades iniciales de comunicación, ha construido una relación basada en la confianza y el apoyo. Para Lorena, ella es una referencia indispensable, una persona que siempre intenta ponerse en su lugar y acompañarla. La relación con la educadora Toñi ha sido clave para aprender a abrirse y expresar sus sentimientos. Aunque siempre ha sido una persona reservada, con el paso de los años ha logrado hablar de todo con ella, superando miedos y ganando confianza. Este proceso le ha permitido gestionar mejor sus emociones y afrontar los retos cotidianos. En su día a día, Lorena se define como una persona más bien independiente, a la que le gusta la tranquilidad. Aun así, valora profundamente sus amistades y el tiempo que comparte con ellas, aunque muchas veces prefiera estar sola o disfrutar de espacios tranquilos como la playa o la iglesia. Actualmente está centrada en sus estudios de Bachillerato y se prepara para afrontar el futuro. Tiene objetivos muy claros, como obtener el permiso de conducir y trabajar en el aeropuerto, con la mirada puesta en la posibilidad de formarse más adelante como tripulante de cabina. Estas metas reflejan su deseo de independencia y su determinación para avanzar con paso firme, una muestra más de la solidez con la que está construyendo  su proyecto de vida.  En definitiva, la trayectoria de Lorena es un ejemplo de superación y aprendizaje. Gracias al apoyo de las personas que la han acompañado, especialmente Toñi y su familia de acogida, ha aprendido a confiar en sí misma y a mirar el futuro con esperanza y determinación. En Intress hemos tenido el privilegio de acompañarla durante una parte de este camino y de compartir un fragmento de la vida de una persona que hoy forma parte de nuestra propia historia. Vivencias como la de Lorena nos hacen abrazar con mucha más fuerza y convicción el propósito que compartimos en Intress: «Con las personas, hacemos de las diferencias oportunidades.» Muchas gracias por tu generosidad al compartir esta pequeña historia que nos llena de orgullo y empatía. ¡Te deseamos todo lo mejor en esta nueva etapa, Lorena!
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Cuentos infantiles para educar en empatía, diversidad e inclusión

En Intress hemos creado una colección de cuentos infantiles con valores para ayudar a niños y niñas a comprender, desde edades tempranas, algunas de las realidades sociales presentes en nuestro día a día. A través de historias protagonizadas por animales, estos libros fomentan la empatía, el respeto, la diversidad y la inclusión de una forma cercana y accesible.  La colección invita a conversar en familia, en la escuela o en otros espacios educativos sobre temas como la salud mental, el acogimiento familiar, la igualdad, la violencia machista, la migración, la justicia restaurativa, la discapacidad o el envejecimiento. Cada uno de estos cuentos infantiles con valores se convierte en una herramienta para educar en el respeto a la diversidad y contribuir a construir una sociedad más inclusiva.  La colección está formada por:  El Pingüino Innuk – Acogimiento en familia ajena.  La Oruga Valentín – Centro Especial de Empleo.  La Leona Tula – Envejecimiento y acogida en residencias.  Nika, la Pulpita Valiente – Igualdad y roles de género.  Wanda y Noa en la isla de las jirafas – Puntos de Encuentro y violencia machista.  La Hormiga Mila – Salud mental y apoyo comunitario.  El Mico Roberto – Justicia restaurativa y medidas penales alternativas.  El Búfalo Omar – Migración y procesos de acogida.  La Elefantita Iris – Acogida en familia extensa.  La Camaleona Ashanti – Violencia machista en la pareja.  Si buscas cuentos infantiles para educar en valores, puedes consultar el catálogo completo y adquirir cualquiera de los títulos a través del catálogo de Cuentos con Valores de Intress.  Porque leer también es una forma de construir una sociedad más justa, inclusiva y solidaria.   
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Liderar desde el espejo: Cuando la inclusión nos transforma

Un artículo de Daniel Sánchez, director de la Fundación Centro Especial de Empleo de Intress Hay aprendizajes que transforman la manera de entender el mundo y también la forma de relacionarnos con los demás. En mi caso, esa mirada se ha ido construyendo desde mi responsabilidad como director de la Fundación Centro Especial de Empleo de Intress, asumiendo un profundo compromiso ético, profesional y personal: el de hacer visibles en el ámbito laboral a personas que la sociedad, a menudo, prefiere invisibilizar. No hablamos solo de personas con discapacidad, sino también de aquellas que son etiquetadas como diferentes o no normativas; hablo del colectivo LGTBIQ+. Al fin y al cabo, las competencias profesionales nada tienen que ver con la orientación sexual o la identidad de nadie. Por eso, el esfuerzo no debe centrarse únicamente en justificar la visibilidad de un colectivo, sino en garantizar que todas las personas disfrutemos de los mismos derechos. Por eso, cuando hablamos de crear «espacios seguros», el error suele ser intentar definirlos desde arriba. Un espacio seguro no se impone ni se planifica; es aquel donde no hay una definición fija, sino donde cada individuo tiene la libertad de elegir y construir su propia definición de seguridad. Es salir a la calle con los mismos derechos, sin tener que llorar por no sentirte protegido ni en un trabajo, ni en la calle, ni en el entorno familiar. Pero la realidad es muy distinta. Por este motivo tenemos que apostar por visibilizar aquellos símbolos, mensajes y banderas que identifiquen esos espacios seguros, espacios donde ser personas, solo eso, personas dentro de la sociedad. Ver el proceso de personas del colectivo y su visibilidad en la Fundación me ha ayudado, a nivel profesional y personal, a posicionarme de una manera completamente diferente. Me ha empujado a levantar la voz, a desprenderme de la rigidez del cargo y a visibilizarme yo también de una forma mucho más auténtica. Si ellos y ellas defienden su derecho a ser quienes son frente a tantas adversidades, ¿cómo no voy a hacerlo yo? Su ejemplo me ha enseñado que el liderazgo real no se ejerce desde la distancia de una mesa de despacho, sino desde la vulnerabilidad compartida, la empatía y la coherencia. Sin embargo, la gestión de la diversidad no es un camino de una sola dirección. A menudo pensamos que quienes lideramos organizaciones sociales estamos aquí únicamente para «dar» o «acompañar». Pero la realidad es que el aprendizaje más profundo ocurre cuando eres capaz de transitar en ambas direcciones. En nuestra entidad trabajamos con personas y por lo tanto con personas del colectivo LGTBIQ+ y, de manera muy de cerca, con personas en tránsito. Verlas trabajar, luchar y habitar sus espacios con tanta valentía, muchas veces sumando a su realidad el peso de un diagnóstico de discapacidad, me ha transformado. Su determinación para ser fieles a sí mismas en el entorno laboral, desafiando dobles prejuicios, ha sido un espejo ineludible para mí. A menudo me parece profundamente injusto tener que escuchar debates sobre si perteneces o no a un colectivo, o que el simple hecho de amar, de querer (o incluso de no querer) signifique ser etiquetado como «diferente», pudiendo llegar a ser los no bendecidos por las religiones. El foco real y urgente tiene que estar en el respeto y en la importancia de romper roles establecidos. Necesitamos visibilizar lo no normativo y asumir que estamos en un proceso de aprendizaje constante gracias a las personas que nos rodean. Algo tan humano como saber cómo queremos que nos llamen, cómo queremos que nos vean o qué imagen intentamos proyectar desde nuestra más absoluta voluntad. Al apagar el ordenador y dejar el rol de director en el perchero, vuelvo a la calle como un ciudadano más que anhela ese mundo libre. Y es en ese regreso a mi yo más personal donde valoro enormemente formar parte de una entidad que me brinda el espacio para alzar mi propia voz en este Día del Orgullo, deseando que todas las personas podamos sentirnos orgullosas de ser, en una sociedad que evolucione. La verdadera inclusión ocurre cuando nadie, independientemente del cargo, tiene que dejar una parte de su esencia en la puerta de entrada para ser respetado. Gracias a todas las personas que formáis parte de esta entidad por enseñarme a romper moldes y por inspirarme cada día a ser, con orgullo, más libre, más reflexivo y más humano. Daniel Sánchez Director de la Fundación Centro Especial de Empleo de Intress

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