PARTICIPAMOS EN LAS “X JORNADAS DE PSICOLOGÍA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO” Y RECIBIMOS UNA MENCIÓN POR UNO DE NUESTROS TRABAJOS

30 noviembre 2018 | Intress

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Este mes hemos participado en las “X Jornadas Estatales de Psicología Contra la Violencia de Género” , celebradas los días 23 y 24 de noviembre en el Palacio de Congresos Baluarte, en Pamplona. Este año se han centrado en la intervención psicológica como facilitadora de los derechos de las víctimas de violencia contra las mujeres.

El evento ha tenido tres pilares básicos sobre la legislación actual que son:

  • El derecho a la recuperación integral
  • El derecho a la protección efectiva
  • El derecho a la atención especializada y adecuada a cada necesidad

Desde el área de Igualdad y Género, hemos estado presentes en estas jornadas y además, hemos participado en la modalidad de presentación de trabajos libres, en la que la entidad ha sido galardonada por el poster presentado. Los asistentes al congreso podían presentar posters que tuvieran relación con la temática del congreso, es decir sobre “La intervención psicológica como facilitadora de los derechos de las víctimas de la violencia contra las mujeres”.

El póster que presentamos ha sido creado por tres psicólogas del Área de Igualdad y Género de la entidad: Carmen Lamana, Susana Prieto y Susana Seijo. Su trabajo ha sido premiado como el mejor póster de las Jornadas, recibiendo así una mención especial y un certificado de reconocimiento.

El cartel presentado por la entidad plasma un estudio donde se analiza el impacto psicológico que tiene la violencia de género en los hijos e hijas de las víctimas de este tipo de violencia, que secuelas les puede dejar a estas personas en la edad adulta y la necesidad que tienen de reparación y de abordaje terapéutico.

En las conclusiones del estudio, se evidencia la necesidad de proporcionar atención especializada a aquellos hijos e hijas que ya han llegado a la edad adulta de mujeres víctimas de violencia de género, ya que éstos no dejan de sufrir las consecuencias del maltrato aunque ya sean mayores.

Esta ha sido una gran oportunidad para mostrar el trabajo que llevamos a cabo y reivindicar una mayor implicación institucional y la adopción de determinadas medidas legales para mejorar la protección de las víctimas de la violencia sobre la mujer, además de seguir incidiendo en la importancia de acabar con los estereotipos y mitos que han calado en la sociedad respecto a la violencia machista.

 

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Con este manifiesto, ponemos el foco en las mujeres con discapacidad. Es crucial abordar las violencias machistas desde una perspectiva interseccional, que tenga en cuenta cómo se cruzan distintas desigualdades. Desde Intress, con equipos de profesionales coordinados y especializados para la prevención, detección y erradicación de las violencias machistas, nuestro compromiso es firme e inequívoco: la lucha por la igualdad y no discriminación de las mujeres, sin dejar ni una atrás. En el área de Igualdad y Feminismos de Intress, contamos con 202 profesionales en 29 servicios, que dan atención a más de 21.000 mujeres y familias al año. Además, Intress es una entidad fundada por mujeres, hace ya 40 años, y 8 de cada 10 trabajadoras de Intress son mujeres. Estamos muy orgullosas de este recorrido, pero aún nos queda mucho camino por delante. Porque la igualdad solo será real cuando lo sea para todas las mujeres, sin excepción. ¡Feliz 8M a todas! 💜
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Cuando cuidar es trabajo… y el trabajo no siempre cuida

Con motivo del 8M este domingo, compartimos un artículo de Paula Monterde. Educadora social especializada en violencia intrafamiliar y de género, es parte del equipo del Servicio de Atención y Recuperación a las Violencias Machistas de Intress en Barcelona (SARVM-BCN). Este artículo forma parte de la exposición ReV·Belades, disponible hasta el 2 de abril en el Centro Cultural La Modelo. A través de la fotografía analógica, las educadoras sociales del SARVM-BCN nos invitan a reflexionar sobre qué es la educación social y cómo se entrelaza con la precariedad del sector y el ser mujer. Cuando cuidar es trabajo… y el trabajo no siempre cuida  Reflexiones sobre la feminización y precarización del sector social  Autora: Paula Monterde, educadora social del SARVM-BCN El 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, es una jornada de reivindicación colectiva. Nace de las luchas de las mujeres trabajadoras por condiciones laborales dignas, derechos sociales y reconocimiento político. No es una celebración individual, sino una fecha para señalar desigualdades estructurales que todavía hoy atraviesan nuestra vida cotidiana.  El 8M nos invita a hacernos una pregunta incómoda pero necesaria: ¿quién sostiene la vida y en qué condiciones? Y, sobre todo, ¿qué pasa con aquellos trabajos imprescindibles que, precisamente porque sostienen la vida, a menudo quedan invisibilizados?  Un sector profundamente feminizado  El sector social, y especialmente los servicios de cuidados y de acompañamiento, es uno de los más feminizados. En el Estado español, entre el 85 y el 90% de las profesionales del sector son mujeres. En ámbitos como la educación social, la atención residencial o el acompañamiento a mujeres que han sufrido violencia machista, esta presencia femenina es todavía más elevada.  Esta feminización no es casual ni neutra. Cuando un trabajo se feminiza, a menudo también se desvaloriza: baja el reconocimiento social, bajan los salarios y aumenta la precariedad. Esto pasa porque estos trabajos se han construido históricamente como una extensión de lo que las mujeres han hecho, y hacen, de manera gratuita en el ámbito privado: cuidar, escuchar, sostener, organizar la vida cotidiana. Cuando una tarea se percibe como “natural”, deja de ser vista como una competencia profesional y pasa a entenderse como una disposición personal.  El resultado es político: si cuidar parece innato, no hay que pagarlo mejor; si parece vocacional, no hay que protegerlo; si parece invisible, no hay que reconocerlo.  Precaritzar también es una forma de desigualdad  La precarización no siempre es evidente. No es solo cobrar menos. Tiene que ver con como el sistema organiza y prioriza este tipo de trabajos, y con el lugar que ocupan dentro de la estructura económica y política.  Se concreta en:  Contratos temporales o a tiempo parcial  Jornadas que se alargan  Disponibilidad constante  Dificultades para desconectar  Cargas emocionales que no aparecen en ninguna nómina  De hecho, más del 70% de los contratos a tiempo parcial en el sector de los cuidados están ocupados por mujeres, y los salarios se sitúan por debajo de la media de otros sectores con niveles similares de responsabilidad.  Todo esto forma parte del día a día de muchas profesionales del sector social. Y, de nuevo, esta realidad afecta sobre todo a mujeres.  Del sistema a lo cotidiano: el trabajo en un servicio residencial  Todo esto toma una forma muy concreta en servicios como el SARVM-BCN, un recurso residencial para mujeres y sus hijos e hijas supervivientes de violencia machista.  Es un servicio que funciona las 24 horas del día, que acompaña procesos vitales profundos y que sostiene situaciones de gran vulnerabilidad. No solo en momentos de crisis, sino también en el día a día, cuando no pasa “nada especial”.  La intervención no se limita a entrevistas, informes o planes de trabajo. Pasa sobre todo por el cotidiano.  Pasa en cómo empieza el día y en cómo se acaba. En cómo se acompaña a una madre cansada. En cómo se habla con un niño. En una decisión pequeña que, en realidad, es enorme. Al poner un límite que protege. Al sostener un silencio. 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Buscan hacer visible aquello que normalmente queda fuera del foco.  Porque cuidar es trabajo. Y el trabajo que cuida, merece ser cuidado.     Referencias:  Encuesta de Población Activa (EPA). Tercer trimestre 2025. Instituto Nacional de Estadística. Enlace. Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadoras Sociales. Enlace. Colegio de Educadoras y Educadores Sociales de Cataluña. Enlace.
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Falta muy poco para ReV·Beladas, ¡no te lo pierdas!

El próximo martes 3 de marzo en Barcelona inauguramos la última edición de ReV·Beladas — especial 8M — con un espacio de diálogo entre educadoras sociales. Ven a conectar con compañeras del sector y a disfrutar de una preciosa muestra de fotografías y textos. Reflexionaremos juntas sobre qué es la educación social, como se entrelaza con la precariedad del sector y el ser mujer, y como avanzar en estrategias de mejora. Os invitamos a la mesa redonda “Revelando el trabajo invisible de la educadora social” Arrancamos en la sala de actos del Centro Cultural la Modelo, el martes 3 de marzo de las 11:00 a las 12:00, y acabamos con una visita guiada de la exposición (hasta las 12:30). La mesa redonda será moderada por Magda Jou, directora del Servicio de Atención y Recuperación a las Violencias Machistas (SARVM-BCN) de Intress. Participarán: Laura Labiano, directora del recientemente inaugurado Servicio de Intervención Especializada de Intress en l’Hospitalet de Llobregat. Laura Cañadell y Castellano, pedagoga especializada en políticas de género y directora en funciones de Servicio Residencial del Consorcio de Servicios Sociales de Barcelona. Paula Monterde, educadora social del SARVM-BCN de Intress especializada en violencia intrafamiliar y de género. Amal Ymlahi Chriyaa, integradora social en un Centro Abierto (servicio de intervención socioeducativa dirigido a niños y adolescentes de 3 a 18 años y a sus familias) finalizando los estudios de Educación Social por la UB. Será un espacio abierto a la participación del público. ¡Que no falte tu voz! 📆 Martes 3 de marzo 2026 ⏰ De las 11:00 a las 12:30 horas 📍 Sala actos Centro Cultural La Modelo (Calle Entença, 155, Barcelona) Actividad gratuita. No requiere inscripción previa.

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