Feliz 2026: gracias por un año de compromiso y camino compartido en Intress

2 enero 2026 | Intress

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En este último día del año queremos dar la bienvenida al nuevo año y expresar nuestro agradecimiento a todas las personas que forman parte de Intress por el compromiso y la dedicación demostrados a lo largo de 2025. Con un equipo humano de más de 2.300 profesionales, presentes en diferentes territorios y ámbitos de actuación, Intress continúa haciendo posible una atención social de calidad, cercana y con un impacto real en la vida de las personas.

Ha sido un año de trabajo intenso y colectivo, en el que queremos poner en valor la labor de los equipos de atención directa por su acompañamiento diario, así como la del Área de Soporte General, fundamental para sostener y hacer avanzar la organización. A lo largo de este año se han inaugurado nuevos servicios, se ha impulsado el concurso interno de Proyectos de Atención Directa y se han desarrollado herramientas innovadoras, como el PAS para la Prevención del Acoso Sexual, que refuerzan el compromiso ético y organizativo de Intress.

El año 2025 también ha estado marcado por la celebración del 40.º aniversario de Intress, con iniciativas que conectan pasado, presente y futuro: un concierto conmemorativo, la realización de un mural colectivo en la prisión Modelo de Barcelona y la renovación de la identidad visual, con un nuevo logotipo y una nueva página web. Además, es inminente la publicación de un libro ilustrado que recoge 40 historias de personas que han pasado por Intress, un proyecto colectivo que pone en valor el acompañamiento, la escucha y el vínculo como motores de transformación social.

Cerramos el año con la mirada puesta en 2026 y con nuevos propósitos compartidos: continuar fortaleciendo la atención directa, impulsar la incidencia social, cuidar el desarrollo profesional e innovar sin perder la mirada humana que define a la organización.

Gracias por acompañarnos en este camino compartido.

Feliz 2026. ¡Seguimos avanzando juntas y juntos!

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Nuevas tecnologías en el tercer sector social

Tecnología con ética en el tercer sector: innovar sin perder el norte

El pasado miércoles 31 de diciembre nuestra compañera Meritxell Campmajó, responsable de las áreas de Justicia e inclusión Comunitaria y Nuevas Oportunidades de Intress, publicó en el diario digital Social.cat unas reflexiones sobre el uso ético y responsable de nuevas tecnologías en el trabajo social. Estas reflexiones vienen impulsadas por la jornada ‘Ética y tecnología para el bienestar de las personas’ que celebramos hace poco en Barcelona con la participación del economista Lluís Torrens Mèlich y el filósofo Francesc Torralba Rosselló, en la que se presentó un amplio abanico de iniciativas tecnológicas que se han probado o implementado a Intress. Compartimos el artículo traducido a continuación. Si quieres leer la versión original en Social.cat, haz clic aquí. Tecnología con ética en el tercer sector: innovar sin perder el norte Meritxell Campmajó, 31/12/25 en Social.cat Hace unos días tuvimos la oportunidad de reflexionar sobre un tema que ya no es futurista: la tecnología al servicio de los servicios sociales. La jornada de Intress nos recordó una cosa que parece sencilla, pero que cambia todo: la tecnología solo tiene sentido si pone la persona en el centro. Si refuerza, y no sustituye, el criterio profesional. Si ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas y no solo a acelerar procesos.  Los profesores Francesc Torralba y Lluis Torrents compartieron con nosotros algunas reflexiones. En los servicios sociales, el miedo a equivocarse y la urgencia para innovar a menudo crean un falso dilema: “usar o no usar tecnología”. La realidad es que la decisión más ética no es no hacer nada, sino decidir cómo hacerlo bien. La inteligencia artificial y otras herramientas pueden aligerar cargas administrativas, detectar incoherencias y optimizar recursos, dejando tiempo para el acompañamiento humano, que es lo que realmente importa.  Pero también hay riesgos: los errores se escalan, los sesgos se multiplican y la falsa sensación de objetividad puede hacernos delegar responsabilidades. Por eso hay que pensar la tecnología como un miembro más de la organización: con roles claros, límites, supervisión y evaluación continua. Así, los profesionales ganan responsabilidad, no la pierden, y las organizaciones mantienen la ética como guía.  En la jornada conocimos experiencias concretas: desde programas de gestión e informes con IA hasta proyectos de realidad virtual para personas grandes y proyectos de innovación disruptiva. Todas compartían un denominador común: la tecnología aplicada con propósito, con criterio y con el objetivo de mejorar la vida de las personas.  Estas eran la herramienta de prevención y gestión del acoso sexual o por razón de género, la Soliguia (Nidus), los informes con apoyo IA, las herramientas de realidad virtual Tech+50RV, la red española Digisem, las iniciativas del VÍA y Gia en Intress.  Muchas incorporan la tecnología como forma de acelerar y mejorar los procesos de gestión interna de la entidad, y el trabajo de historia de vida a través de varias tecnologías disruptivas con las personas que acompañamos a los servicios.  Si al tercer sector queremos seguir siendo un espacio de transformación y oportunidad, tenemos que poner la ética en el centro de la innovación. Innovar no es solo introducir nuevas herramientas; es hacerlo con mirada crítica, con prudencia, con ambición, y con la convicción que la tecnología tiene que servir a las personas, no al revés.  Por último, hay que reflexionar sobre quién controla la tecnología. Si queda en manos de los estados, sin mecanismos de transparencia y control democrático, existe el riesgo que se utilice como instrumento de vigilancia masiva o de control social, abriendo la puerta a formas de totalitarismo. Si, en cambio, está concentrada en manos del sector privado, puede potenciar desigualdades, exclusión y mercantilización de derechos básicos, priorizando beneficios por encima del bien común.  La tecnología, por lo tanto, no es neutra: su impacto depende de quién la gobierna, con qué valores y con qué mecanismos de supervisión. Garantizar un uso ético es indispensable para proteger derechos y equidad social, la sociedad civil organizada es, pues, quien mejor puede garantizar este uso, y nos tenemos que sentir responsables de hacerlo. 
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25N: Manifiesto de Intress contra las violencias machistas

Con motivo del 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, compartimos el manifiesto elaborado por la Comisión de Igualdad de Intress. En él se recuerda que garantizar una vida libre de violencias es una responsabilidad colectiva y se subraya la importancia de unas políticas públicas firmes, de la red comunitaria y de la participación activa de las mujeres que han vivido o viven violencias. El manifiesto también reafirma el compromiso de Intress de estar al lado de las mujeres y de seguir trabajando por una sociedad más justa, igualitaria y libre de violencias machistas. Te invitamos a leer el manifiesto completo en la imagen adjunta y a compartirlo en tus equipos y espacios de trabajo.

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