El área de Salud Mental se cita con los referentes mundiales en Madrid

13 julio 2018 | Intress

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El XIII Congreso de la Asociación Mundial de Rehabilitación Psicosocial ha sido una gran ocasión y oportunidad para compartir con compañeros y compañeras de nuestra área y con otros profesionales que trabajan en entidades de otros países. Este año era la primera vez que el congreso aterrizaba en Madrid y esto ha hecho que más de 30 profesionales de Intress (25 becados por la entidad)  hayan podido asistir y exponer sus estudios y presentar 9 comunicaciones entre orales, pósteres y talleres. Una ocasión única para compartir ilusiones, proyectos, inquietudes, despejar dudas, hacer consultas, hacer contactos… Y, más allá de todo esto, es lo que queda en la mente de las personas que nos escucharon: para muchos compañeros el trabajo de los profesionales de Intress es un referente de trabajo con calidad, de trabajo comprometido, bien orientado y basado en la experiencia y en la evidencia. Y además es importante que nuestra entidad estuviese presente en este congreso ya que fuimos pioneros en el trabajo en este campo de actuación en el estado español.

Es un foro técnico en el que compartir conocimiento, desarrollo de servicios, éxitos y dificultades, y que siempre supone una inyección de ánimo y de generación de nuevas ideas para mejorar la atención que prestamos.

Este congreso, dedicado en esta ocasión a los derechos humanos en salud mental,  también permitió poner en evidencia las tremendas diferencias existentes en la atención en diferentes lugares del planeta (conectamos con personas de Puerto Rico, Filipinas, Perú, Colombia, Italia, Gran Bretaña, Estados Unidos, etc…) y los diferentes sistemas de atención a las personas con trastorno mental grave, o la ausencia de ellos. Queda mucho por hacer. Tenemos mucho que construir junto con las personas que atendemos y sus familias y una base importante para recorrer ese camino son los derechos humanos.

Del Congreso se pueden sacar dos grandes conclusiones:

  • La constatación de que la tendencia es poner a las personas en el centro de la atención y que sean ellas quienes lideren sus procesos, pero asegurando sus derechos como ciudadanos a recibir dicha atención y contar con los apoyos necesarios.
  • La evidencia de que es necesario conocer en profundidad la comunidad en la que las personas viven y las claves culturales de la misma, trabajando con ella para que los procesos de inclusión tengan éxito y para que la comunidad también sea un agente de cambio básico que posibilite esta inclusión.

Nos quedamos con lo que nos gustaría que llegara a la sociedad: en la salud mental hace falta seguir trabajando para implementar medidas que tengan en cuenta a la persona como sujeto activo con poder de decisión y hacer sensibilización para que todos y todas seamos conscientes de las dificultades y la realidad que viven las personas con trastornos mentales y una realidad que debemos atender.

 

                      

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Nuevas tecnologías en el tercer sector social

Tecnología con ética en el tercer sector: innovar sin perder el norte

El pasado miércoles 31 de diciembre nuestra compañera Meritxell Campmajó, responsable de las áreas de Justicia e inclusión Comunitaria y Nuevas Oportunidades de Intress, publicó en el diario digital Social.cat unas reflexiones sobre el uso ético y responsable de nuevas tecnologías en el trabajo social. Estas reflexiones vienen impulsadas por la jornada ‘Ética y tecnología para el bienestar de las personas’ que celebramos hace poco en Barcelona con la participación del economista Lluís Torrens Mèlich y el filósofo Francesc Torralba Rosselló, en la que se presentó un amplio abanico de iniciativas tecnológicas que se han probado o implementado a Intress. Compartimos el artículo traducido a continuación. Si quieres leer la versión original en Social.cat, haz clic aquí. Tecnología con ética en el tercer sector: innovar sin perder el norte Meritxell Campmajó, 31/12/25 en Social.cat Hace unos días tuvimos la oportunidad de reflexionar sobre un tema que ya no es futurista: la tecnología al servicio de los servicios sociales. La jornada de Intress nos recordó una cosa que parece sencilla, pero que cambia todo: la tecnología solo tiene sentido si pone la persona en el centro. Si refuerza, y no sustituye, el criterio profesional. Si ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas y no solo a acelerar procesos.  Los profesores Francesc Torralba y Lluis Torrents compartieron con nosotros algunas reflexiones. En los servicios sociales, el miedo a equivocarse y la urgencia para innovar a menudo crean un falso dilema: “usar o no usar tecnología”. La realidad es que la decisión más ética no es no hacer nada, sino decidir cómo hacerlo bien. La inteligencia artificial y otras herramientas pueden aligerar cargas administrativas, detectar incoherencias y optimizar recursos, dejando tiempo para el acompañamiento humano, que es lo que realmente importa.  Pero también hay riesgos: los errores se escalan, los sesgos se multiplican y la falsa sensación de objetividad puede hacernos delegar responsabilidades. Por eso hay que pensar la tecnología como un miembro más de la organización: con roles claros, límites, supervisión y evaluación continua. Así, los profesionales ganan responsabilidad, no la pierden, y las organizaciones mantienen la ética como guía.  En la jornada conocimos experiencias concretas: desde programas de gestión e informes con IA hasta proyectos de realidad virtual para personas grandes y proyectos de innovación disruptiva. Todas compartían un denominador común: la tecnología aplicada con propósito, con criterio y con el objetivo de mejorar la vida de las personas.  Estas eran la herramienta de prevención y gestión del acoso sexual o por razón de género, la Soliguia (Nidus), los informes con apoyo IA, las herramientas de realidad virtual Tech+50RV, la red española Digisem, las iniciativas del VÍA y Gia en Intress.  Muchas incorporan la tecnología como forma de acelerar y mejorar los procesos de gestión interna de la entidad, y el trabajo de historia de vida a través de varias tecnologías disruptivas con las personas que acompañamos a los servicios.  Si al tercer sector queremos seguir siendo un espacio de transformación y oportunidad, tenemos que poner la ética en el centro de la innovación. Innovar no es solo introducir nuevas herramientas; es hacerlo con mirada crítica, con prudencia, con ambición, y con la convicción que la tecnología tiene que servir a las personas, no al revés.  Por último, hay que reflexionar sobre quién controla la tecnología. Si queda en manos de los estados, sin mecanismos de transparencia y control democrático, existe el riesgo que se utilice como instrumento de vigilancia masiva o de control social, abriendo la puerta a formas de totalitarismo. Si, en cambio, está concentrada en manos del sector privado, puede potenciar desigualdades, exclusión y mercantilización de derechos básicos, priorizando beneficios por encima del bien común.  La tecnología, por lo tanto, no es neutra: su impacto depende de quién la gobierna, con qué valores y con qué mecanismos de supervisión. Garantizar un uso ético es indispensable para proteger derechos y equidad social, la sociedad civil organizada es, pues, quien mejor puede garantizar este uso, y nos tenemos que sentir responsables de hacerlo. 
Foto de las manos de una persona haciendo una foto de la conferencia con su teléfono móvil

Jornada ‘Ética y tecnología para el bienestar de las personas’: un espacio de reflexión e innovación

El pasado 11 de diciembre en el Centro Cívico Cotxeres de Sants en Barcelona, compartimos proyectos tecnológicos innovadores que buscan mejorar la atención, la gestión y la prevención en el trabajo social, en una jornada organizada por el área de Nuevas Oportunidades de Intress.  Empezamos con unas reflexiones, a cargo del economista Lluís Torrens Mèlich y del filósofo Francesc Torralba Rosselló, sobre los riesgos y responsabilidades que suponen el uso de las nuevas tecnologías – en particular la inteligencia artificial – en el cuidado de las personas y el trabajo social.   Por un lado, tenemos la responsabilidad de implementar soluciones tecnológicas que permitan hacer una gestión más eficiente y dedicar más tiempo a la atención directa. Por otro lado, el uso de estas tecnologías puede comportar riesgos, que tenemos que conocer, medir y mitigar adecuadamente para garantizar una atención de calidad.  A continuación, descubrimos un amplio abanico de iniciativas tecnológicas que se han probado o implementado en Intress:  PAS (Prevención Acoso Sexual), una herramienta web para hacer frente al acoso sexual o por razón de sexo o género en el trabajo – Intress  Soliguia y Nidus, guías digitales gratuitas de servicios sociales – Fundación iSocial   Cedra Trust Initiative y la optimización con IA de informes Barnahus – Domestic Data Streamers  Proyecto Tech50+ y el uso de gafas de Realidad Virtual en el Centro Mestres Casals Martorell – Intress   Proyecto DIGISEM y algunos ejemplos como el uso de un proyector de Realidad Aumentada en servicios de Salud Mental de Madrid – Intress  Pacto tecnológico en el Consejo de Participación de los Jóvenes – Intress  GIA, transformación digital aplicada a los procesos de gestión, y algunos ejemplos como la implementación del SharePoint de Intress – RocaSalvatella   VIA Momentos y VIA Entornos, transformación digital aplicada a la mejora de la atención a las personas, y algunos ejemplos como el uso de inteligencia artificial o realidad virtual en el trabajo social – RocaSalvatella y Intress  ¡Gracias a todas las que habéis estado presentes!
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Reacciona en el XXIX curso de esquizofrenia

Nuestras compañeras, Itziar Martínez y Vicenta Alonso, facilitadoras del grupo Reacciona, han participado en el XXIX Curso de Esquizofrenia con un póster que resume los logros de este grupo en la visión que tienen sus acciones sobre el estigma medido a través de la escala AQ-27. Esta herramienta permite medir las actitudes sociales hacia las personas con trastornos mentales, analizando aspectos como la responsabilidad, la piedad o la ira. Ya hemos contado en otras ocasiones que el Grupo ReAcciona contra el Estigma, formado por personas atendidas en el CRPS Los Cármenes junto con Vicenta e Itziar, diseña acciones relacionadas con la lucha contra el estigma, los derechos humanos y las buenas prácticas. Estas acciones se desarrollan con estudiantes de instituto, universitarios y profesionales interesados en la salud mental. El curso de esquizofrenia, organizado por la Fundación para la Investigación y Tratamiento de la Esquizofrenia y otras Psicosis y por el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, es el evento del año en materia de formación sobre psicosis. Reúne a profesionales internacionales que aportan proyectos e ideas muy relevantes, y congrega también a numerosas personas vinculadas al ámbito de la salud mental. Este año se celebraba la vigesimonovena edición, dedicada a las Crisis Psicóticas y los Contextos Terapéuticos en Tiempos de Fragmentación. Y, en este contexto, nuestras compañeras han presentado los resultados de su estudio sobre el cambio de actitudes hacia las personas con problemas de salud mental. ¡Muchas felicidades! Consulta otros datos de la actividad del grupo ReAcciona: https://intress.org/es/blog/el-grupo-reacciona-sigue-actuando-contra-el-estigma-en-2025/

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