
16 febrero 2026 | Intress
Las casas Barnahus de Lleida y La Seu d’Urgell, gestionadas por Intress, acompañaron durante 2025 a 264 niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual. En Lleida se atendieron 198 casos y en La Seu d’Urgell, 66. Más de 60 menores tenían entre 0 y 6 años y, en cerca del 77% de las actuaciones, las víctimas eran niñas y adolescentes.
Estos datos no solo muestran la dimensión del problema, sino también la importancia de contar con un modelo que sitúa en el centro la protección y los derechos de la infancia.
Un modelo que evita la revictimización
El modelo Barnahus integra en un único espacio la atención psicológica especializada, la coordinación con los ámbitos de salud, educación, interior y justicia, y la declaración judicial grabada (prueba preconstituida). De este modo, se reduce el número de veces que el niño o la niña debe relatar lo sucedido y se garantiza un acompañamiento más respetuoso y seguro. La atención se realiza incluso cuando no existe denuncia previa, priorizando siempre el bienestar del menor.
Los casos de violencia intrafamiliar continúan siendo los más difíciles de detectar y abordar, lo que refuerza la necesidad de recursos especializados y de una intervención coordinada.
Consolidando el servicio en el territorio
Actualmente, ambas casas se encuentran en espacios provisionales. Está previsto que en los próximos meses se inicien las obras de las sedes definitivas, consolidando este modelo en el territorio y reforzando su capacidad de respuesta. Desde Intress asumimos la gestión de las Barnahus de Lleida y La Seu con una responsabilidad clara: garantizar procesos éticos, coordinados y centrados en la persona, en colaboración con la administración pública. Detrás de cada dato hay historias que requieren cuidado, tiempo y profesionalidad. Y equipos que sostienen cada proceso con rigor y compromiso.





