Artículo de Opinión -Eliminar el estigma de la enfermedad mental

25 julio 2018 | Intress

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Ya disponible el cuento infantil La Oruga Valentín

Intress presenta Valentín, un cuento infantil sensible y esperanzador que invita a reflexionar sobre la inclusión y el valor de encontrar el propio lugar en el mundo. Valentín es una pequeña oruga que nace con una discapacidad intelectual que le dificulta seguir el ritmo de los demás habitantes del bosque. Esta situación lo llena de tristeza y dudas, hasta que, con el apoyo incondicional de su familia, inicia la búsqueda de un espacio donde pueda orientarse, formarse y desarrollar su función como polinizador. El cuento ha sido escrito por el Centro Especial de Trabajo (CET) de Intress en Cataluña, un recurso que promueve la inclusión laboral de personas con discapacidad ofreciéndoles un entorno de trabajo adaptado y acompañamiento profesional. Las autoras del cuento son M. José Garcia Fuentes, Áurea Boronat Muñoz y Valentino Amarilla, con el apoyo profesional de Consuelo Nieto, trabajadora del CET, quien ha acompañado el proceso creativo y formativo. El cuento aborda de manera cercana y accesible cómo una persona con discapacidad intelectual puede encontrar su lugar en el mundo laboral cuando existe acompañamiento profesional, formación y comprensión. La historia pone en valor la inclusión, la diversidad y la amistad, mostrando que cada persona tiene algo único que ofrecer a la comunidad. Valentín invita a reflexionar sobre la inclusión laboral de las personas con discapacidad intelectual y transmite un mensaje claro: con apoyo y oportunidades reales, todas las personas pueden crecer, aportar y sentirse parte de la comunidad. Si queréis adquirir ejemplares del cuento, podéis hacerlo a través de:  https://intress.org/es/libros/la-oruga-valentin/
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Ya disponible el cuento de La pececita Llum

Intress presenta La pececita Llum, un cuento infantil tierno y emocionante que invita a descubrir la luz incluso en los rincones más oscuros. Llum es una pequeña pececita que vive en las profundidades del mar, en un lugar donde la luz del sol no llega. Triste y preocupada, cree estar sola ante las dificultades hasta que un grupo de peces amigos decide ayudarla. Gracias a la fuerza de la comunidad, Llum descubre la alegría de sentirse cuidada, querida y escuchada. El cuento aborda, desde una mirada simbólica y accesible, el valor de la empatía, la importancia del acompañamiento y el poder del apoyo colectivo para superar momentos difíciles. La autora del cuento es Pilar Núñez, coordinadora del Comité de Estrategia y Conocimiento de Intress, con una larga trayectoria profesional en el ámbito del acompañamiento a la infancia y las familias. Las ilustraciones han sido realizadas por Chantal Vizcaíno, ilustradora, pintora y cronista gráfica catalana. Formada en Bellas Artes en la Universitat de Barcelona y especializada en ilustración, Chantal ha impulsado la comunidad social Me Duele el Mundo, desde donde promueve iniciativas artísticas con impacto social. Puedes conocer más sobre su trabajo y proyectos en www.medueleelmundo.org. La pececita Llum es un cuento pensado para leer, conversar y compartir con niños y niñas, y también con sus familias. Una herramienta que ayuda a poner palabras a dolores a veces invisibles y a transmitir que las dificultades individuales suelen requerir respuestas sociales y comunitarias.   Si queréis adquirir ejemplares del cuento, podéis hacerlo a través de: https://intress.org/es/libros/la-pececita-llum/
Nuevas tecnologías en el tercer sector social

Tecnología con ética en el tercer sector: innovar sin perder el norte

El pasado miércoles 31 de diciembre nuestra compañera Meritxell Campmajó, responsable de las áreas de Justicia e inclusión Comunitaria y Nuevas Oportunidades de Intress, publicó en el diario digital Social.cat unas reflexiones sobre el uso ético y responsable de nuevas tecnologías en el trabajo social. Estas reflexiones vienen impulsadas por la jornada ‘Ética y tecnología para el bienestar de las personas’ que celebramos hace poco en Barcelona con la participación del economista Lluís Torrens Mèlich y el filósofo Francesc Torralba Rosselló, en la que se presentó un amplio abanico de iniciativas tecnológicas que se han probado o implementado a Intress. Compartimos el artículo traducido a continuación. Si quieres leer la versión original en Social.cat, haz clic aquí. Tecnología con ética en el tercer sector: innovar sin perder el norte Meritxell Campmajó, 31/12/25 en Social.cat Hace unos días tuvimos la oportunidad de reflexionar sobre un tema que ya no es futurista: la tecnología al servicio de los servicios sociales. La jornada de Intress nos recordó una cosa que parece sencilla, pero que cambia todo: la tecnología solo tiene sentido si pone la persona en el centro. Si refuerza, y no sustituye, el criterio profesional. Si ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas y no solo a acelerar procesos.  Los profesores Francesc Torralba y Lluis Torrents compartieron con nosotros algunas reflexiones. En los servicios sociales, el miedo a equivocarse y la urgencia para innovar a menudo crean un falso dilema: “usar o no usar tecnología”. La realidad es que la decisión más ética no es no hacer nada, sino decidir cómo hacerlo bien. La inteligencia artificial y otras herramientas pueden aligerar cargas administrativas, detectar incoherencias y optimizar recursos, dejando tiempo para el acompañamiento humano, que es lo que realmente importa.  Pero también hay riesgos: los errores se escalan, los sesgos se multiplican y la falsa sensación de objetividad puede hacernos delegar responsabilidades. Por eso hay que pensar la tecnología como un miembro más de la organización: con roles claros, límites, supervisión y evaluación continua. Así, los profesionales ganan responsabilidad, no la pierden, y las organizaciones mantienen la ética como guía.  En la jornada conocimos experiencias concretas: desde programas de gestión e informes con IA hasta proyectos de realidad virtual para personas grandes y proyectos de innovación disruptiva. Todas compartían un denominador común: la tecnología aplicada con propósito, con criterio y con el objetivo de mejorar la vida de las personas.  Estas eran la herramienta de prevención y gestión del acoso sexual o por razón de género, la Soliguia (Nidus), los informes con apoyo IA, las herramientas de realidad virtual Tech+50RV, la red española Digisem, las iniciativas del VÍA y Gia en Intress.  Muchas incorporan la tecnología como forma de acelerar y mejorar los procesos de gestión interna de la entidad, y el trabajo de historia de vida a través de varias tecnologías disruptivas con las personas que acompañamos a los servicios.  Si al tercer sector queremos seguir siendo un espacio de transformación y oportunidad, tenemos que poner la ética en el centro de la innovación. Innovar no es solo introducir nuevas herramientas; es hacerlo con mirada crítica, con prudencia, con ambición, y con la convicción que la tecnología tiene que servir a las personas, no al revés.  Por último, hay que reflexionar sobre quién controla la tecnología. Si queda en manos de los estados, sin mecanismos de transparencia y control democrático, existe el riesgo que se utilice como instrumento de vigilancia masiva o de control social, abriendo la puerta a formas de totalitarismo. Si, en cambio, está concentrada en manos del sector privado, puede potenciar desigualdades, exclusión y mercantilización de derechos básicos, priorizando beneficios por encima del bien común.  La tecnología, por lo tanto, no es neutra: su impacto depende de quién la gobierna, con qué valores y con qué mecanismos de supervisión. Garantizar un uso ético es indispensable para proteger derechos y equidad social, la sociedad civil organizada es, pues, quien mejor puede garantizar este uso, y nos tenemos que sentir responsables de hacerlo. 

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